Todas las habilidades para la vida se conectan entre sí porque forman parte de un ser humano integral que actúa, siente y piensa de manera articulada.

 

Diversos estudios de organismos internacionales demuestran que estas competencias ayudan a las personas a autorregularse, adaptarse y empatizar, desarrollando mayor resiliencia y confianza en sí mismas. Su fortalecimiento no solo optimiza el rendimiento académico y profesional, sino que eleva el bienestar individual y colectivo a través de la salud, la convivencia armónica y el control de la violencia (Berger & Frey, 2015; Brookings, 2015; Case y Deaton, 2017; Chernyshenko et al., 2018; Azuara Herrera et al., 2015; Kankaraš, 2017).

 

Beneficios concretos en la educación

En el ámbito educativo, la plataforma virtual y las acciones del programa impactan positivamente en cuatro pilares fundamentales:

  1. Mejorar los niveles de asistencia a clase: fomenta un mayor compromiso y sentido de pertenencia con el proceso formativo (Kalil et al., 2019; Lasky-Fink et al., 2021; Robinson et al., 2018; Rogers & Feller, 2018).

  2. Mejorar el rendimiento académico: potencia los logros de aprendizaje y el desarrollo cognitivo (Bergman, 2019; Bergman & Chan, 2018; Clark et al., 2020).

  3. Reducir el abandono escolar: brinda herramientas emocionales para afrontar dificultades y asegurar la permanencia (Kraft & Rogers, 2015; Oreopoulos et al., 2019).

  4. Animar a los estudiantes a completar pasos clave en momentos críticos: impulsa el avance autónomo en las etapas de transición académica (Bettinger et al., 2012).

 

(Basado en: Banco Interamericano de Desarrollo. El poder del currículo para transformar la educación: cómo los sistemas educativos incorporan las habilidades del siglo XXI para preparar a los estudiantes ante los desafíos actuales. Nota Técnica Nº IDB-TN-02516. División de Educación. Editores: Mercedes Mateo Diaz, JungKyu Rhys Lim. Julio 2022).).